Motivos para vivir
Las bibliotecas.
Es emocionante saber que no te vas a poder acabar todos los libros, y aun así, siguen llegando. Seguir leyendo y leyendo. Siempre.
Uau
No sé qué miro en este
fijo rostro de vidrio,
pálido entre las luces
finales, y aún despierto.
¿O es mi sueño en lo oscuro?
V. Aleixandre

Motivos para vivir
Las bibliotecas.
Es emocionante saber que no te vas a poder acabar todos los libros, y aun así, siguen llegando. Seguir leyendo y leyendo. Siempre.
Uau
Batukaa!
Como ya saben los que lo practican, esto del deporte es un vicio que no te lo acabas. Supongo que será cosa de las endorfinas, pero cómo cuesta quedarse quieto, eh. Total, que tenía un huequito y me dije voy a apuntarme a batuka, que eso aun no lo he probado.
Mis ocho
Tan fácil que sería
Por libre
Ya vale
Cosas que me gustan ¿Lo mejor del mundo? y II
luis
Lidia, I don’t feel like dancing
Año nuevo
Cosas que me gustan ¿Lo mejor del mundo? I
Lidia, domingo
No barregem conceptes...
Salvador
Cocodrile Hunter
Series
La piu rica del mondo
Y aún hay más
Esto es to... esto es to... esto es todo, amigos
Todavía no
A vueltas con el tipo ése, Murphy
Lidia, cuánto tiempo
Idiota
Y dura, y dura...
Vale, me he vuelto a retrasar... Ahí va la primera entrada de mi padre, más abajo la traducción. Miquel es mi hermano pequeño.
Josep 1
Despertar-me i sentir-me macat, els ossos adolorits; bellugar-me una mica ja em va fer adonar que estava acabant de passar una altra nit a l’hospital.
Si m’hagués trobat en un bosc brut i fosc, m’hauria imaginat que el crit que vaig sentir potser era una bestiola que s’estava barallant; en aquell moment vaig recordar que entre els malalts hi havia el Sr. Ramon, que es va posar a cridar Enriqueta! Enriqueta! Esperava que vingués l’Enriqueta quan va arribar el Miquel; després vaig saber que uns sorolls estranys l’havien mogut a apropar-se al Sr. Ramon, que era qui cridava l’Enriqueta. Uns moments després continuava amb Rosa! Rosa! i més tard Rosa! Rosa! Porteu-me l’esmorzar! I anava repetint els crits amb la mateixa tonada: Enriqueta! L’esmorzar! Llet i xocolata! Rosa! Cuca!
Jo pensava "ara vindrà la Cuca i veurem el tipo que té. Serà com la de les revistes (còmics) o com la de la tira de l’Avui?" No venia ningú. Rosa! Cuca!
Seguia una aliteració de tons: Roooòsa! Cuca! Aleshores el Miquel s’aixecà i premé el botó del timbre, va arribar una infermera, van agafar el Sr. Ramon, que s’escapava, i el van condicionar al llit, recomanant-li tranquil·litat.
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Despertarme y sentirme magullado, los huesos doloridos; moverme un poco me hizo darme cuenta de que estaba acabando de pasar otra noche en el hospital.
Si hubiese estado en un bosque sucio y oscuro me habría imaginado que el grito que escuché quizás fuera el de algún bicho que se estaba peleando; en aquel momento recordé que entre los enfermos se encontraba el Sr. Ramón, que se puso a gritar ¡Enriqueta! ¡Enriqueta! Esperaba que viniera Enriqueta pero llegó Miquel; después supe que unos ruidos extraños le habían movido a acercarse al Sr. Ramón, que era el que llamaba a Enriqueta. Uno momentos después continuaba con ¡Rosa! ¡Rosa! y más tarde ¡Rosa! ¡Rosa! ¡Traedme el desayuno! y repetía los gritos con el mismo tono: ¡Enriqueta! ¡El desayuno! ¡Leche y chocolate! ¡Rosa! ¡Cuca!
Yo pensaba "ahora vendrá Cuca y veremos qué tipo tiene. ¿Será como la de las revistas (cómics) o como la de la tira del Avui?" No venía nadie. ¡Rosa! ¡Cuca!
Seguía una aliteración de tonos: ¡Roooòsa! Cuca! Entonces, Miquel se levantó y pulsó el botón del timbre. Llegó la enfermera, cogieron al Sr. Ramón, que se escapaba, y lo acondicionaron en la cama, recomendándole tranquilidad.
Colaborador
Le llaman body
Respiras, te ríes, caminas, masticas, sin pensar en ningún momento en la delicada máquina que te permite hacer esas cosas. Ser consciente, de repente, de tu cuerpo, es una sensación curiosa. Ya no soy unos brazos y unas piernas (vaale, y una nariz); soy glóbulos, cromosomas, plaquetas, materia gris, minerales… un montón de átomos en continua ebullición, demasiado pequeños como para que tengan que cargar con toda la responsabilidad, tengo que echarles una mano. Así que la vida, aunque prácticamente igual, es distinta.
Lo malo del cambio es que, unido al cansancio físico, me ha llevado a una etapa de desidia y asociabilidad en la que, sinceramente, me siento de maravilla, pero que sé puede dar lugar a malos entendidos. Ayer fui al chino y no saludé a casi nadie porque llegué tarde y me daba mucha vergüenza tanta gente junta, supongo que algunos creerían que soy una antipática o algo (lo cual no quiere decir que no lo sea, je). También soy consciente de que debo unos miles de correos de respuesta a unas cuantas personas (que, además, me importan); siempre pienso “luego le escribo, que ara…” y… casunlolla, cómo pasan los días.
A ver si por lo menos retomo esto. No es que no tenga nada que escribir, al contrario, a menudo me pillo pensando “esto para el blog”, pero –ays- es que los lápices están tan lejos… y el papel, tan blanco…
A todo esto, Él (que, por cierto, se ha cortado el pelo y está tan guapo que te mueres) se va a ir a la otra punta del mundo hasta Navidad y, aunque parezca que no se va a notar la diferencia porque al fin y al cabo ya vive en el horizonte, me pone tristona pensar que estará tan lejos.
Y ara me voy a trabajar, que este fin de semana, puente incluido, me toca. Ya contestaré los correos el miércoles. Creo, vamos. De momento, otakus del mundo ¡preparaos, que voy!
23 de octubre, Cora
Cora vive deprisa, como si temiera que el tiempo no le alcance para todo; supongo que por eso, apurando, decidió nacer un poco antes. Vino al mundo de cara y la comadrona dijo que sería una niña afortunada.
Cora es sentido y sensibilidad, ingenio e ingenuidad, arte, cariño, sensualidad… de pequeña se soltaba de mi mano para acercarse a tejidos suaves, acariciar abrigos de piel o esconderse tras sedosas cortinas para adormilarse frotando la tela entre sus manos.
Cora es curiosidad e ímpetu; su forma de entender la vida es lanzándose a ella de cabeza, y a pesar de las pérdidas –injustas, tan joven- que arrastra, no ha perdido la facultad de emocionarse con las pequeñas cosas.
Cora mueve sus dedos ligeros y es como si hiciera magia… con su pelo, sus ojos y su ropa combina colores, flequillos, pañuelos, brochas y cinturones, y surge como una sirena, plantándole cara al viento con su movimiento ágil y decidido.
Cora es de extremos lejanos -le gustan las películas de amor y las de terror; las chuches y echar sal a todo lo que come- y de extremada cercanía -se sienta en mi regazo y me abraza, me besa, me achucha… y me pide que le frote la espalda suavecito y ¡con uñas, con uñas!
Cora tiene la cabeza llena de por qués de respuesta imposible. Estoy a su lado y me muerdo las ganas de ir un paso por delante para allanarle el camino, porque sus lágrimas son ácido para mi corazón.
Por suerte, Cora es feliz y sólo espero la noche para llegar a casa y escuchar el tintineo de su risa ¿acaso importa algo más?
Lucas y yo, 2ª parte
Así de crecido está lucas y así de guapo lo vieron rapunzell e imperator cuando estuvieron en casa, digo yo que es normal que se enamoraran de él.
Es fa llarg esperar, Pau Riba
Tiempo
Yo también hago test
Imitando a Rapun me he pasado por aquí, a ver qué gran dama soy. Lo de gran ya era evidente, con mi metroymuchos y esos graciosos kilos que me he metido entre pecho y espalda últimamente (mañana empiezo la dieta); me faltaba saber si lo de dama también me era aplicable. Me da un poco de envidia Rapun, que le ha salido Katharine Hepburn, pero, bueno, la Bárbara tampoco está mal. No es tan tan guapa ni tan extremadamente sexy como yo, pero se apaña. Y, bueno, eso de que yo have a vicious side... hm.
You're mysterious and somewhat dangerous; you're the lovely Barbara Stanwyck! You reveal only what you choose, and keep the real you for a few close friends. At the same time, you don't take yourself too seriously, and you know how to have fun. You're independent, confident and kind, but you do have a vicious side!
Barbara Stanwyck
¡Oro!
Hoy, en la tele de la estación del tren han enseñado un plato que cocinan en China y decían que vale unos 200 euros. Parece caro, pero es que resulta que uno de sus ingredientes es oro.
Una piensa que ya lo ha visto todo y sin embargo va de sorpresa en sorpresa, que mira que hay gente pallá, eh? Primero, el que se le ocurrió tan exquisito manjar, que andaría bien aburrido, y segundo, el... hum ¿snob? ¿gilipuertas? que paga eso para comérselo. Me he dejado el cofre de las joyas en casa y no puedo comprobarlo, pero juraría que el oro, sabor, lo que se dice sabor, como que no debe de tener mucho. Vamos, que donde estén unos huevos fritos con patatas o una loncha de jamón...
Si es que hay gente pa tó.
Lucas es un conejo enano que le trajeron los reyes a Cora. Mi primera reacción (¡bfff gññ! ¡te he dicho que no quiero animales en casa, que bastante liadas estamos!) se fue a hacer puñetas en cuanto vi esa bolita blanca que temblaba asustada en un rincón, con su flequillo punki tieso entre las orejas.
De casualidades y de Murphys
(*) Aquí tendría que aclarar lo del t2, que para eso le he puesto estrellita. Digo yo, vamos
Eclipse
All that you touch
And all that you see
All that you taste
All you feel.
And all that you love
And all that you hate
All you distrust
All you save.
And all that you give
And all that you deal
And all that you buy
beg, borrow or steal.
And all you create
And all you destroy
And all that you do
And all that you say.
And all that you eat
And everyone you meet
And all that you slight
And everyone you fight.
And all that is now
And all that is gone
And all that's to come
And everything under the sun is in tune
but the sun is eclipsed by the moon.